La imagen del Cristo de la Buena Paz, fue costeada por la mayoralía de 1953,
cuyo Clavario fue D. Manuel Estada Rochina, fue tallada por D. Luis Carlos
Román Lopez y D. Vicente Salvador Ferrandis.
Trabajaron juntos la escultura desde la posguerra hasta que en 1970 el segundo
se instaló en Madrid, donde desarrolló labor en el taller de Santa Rufina. En
esos treinta años, de su infatigable labor salieron además de numerosas
imágenes de altar, los cuatros impresionantes pasos de Santa María del Mar de
Valencia, cinco para la Semana Santa de Teruel, todos los de Villena excepto el
Yacente, los verdugos que azotan al Cristo de Salzillo de Jumilla, también en
Socuellamos tienen obra y en 1953 tallan el Cristo de la Buena Paz para Sagunto
por catorce mil quinientas pesetas, cuya figura recuerda bastante al Cristo de
la Buena Muerte que esculpió Juan de Mesa en 1620 que está en la Universidad
de Sevilla. La cabeza difiere adquiriendo gesto propio, pero lo más destacable
es el minucioso estudio anatómico de la figura y el majestuoso perfil de toda
la imagen que cuelga de una sencilla cruz, aún así veteada a gubia.
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El Cristo de la Buena Paz |